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¿Crees que la tecnología está sustituyendo a la literatura?

sábado, 13 de mayo de 2017

CREACIÓN LITERARIA CON Y PARA LOS NIÑOS DE INFANTIL

INTRODUCCIÓN

La creación literaria es muy importante en educación infantil cuando los niños están en pleno desarrollo del lenguaje. Por ello, las maestras debemos ayudarles a acercarse a los tres géneros literarios: prosa, verso y drama.

Existen muchas estrategias sencillas que podemos utilizar para crear literatura en el aula y a los niños les encanta. Toda maestra de infantil debería controlar estas técnicas con soltura para poder enseñar a los niños a abrir sus alas y que puedan imaginar cualquier cosa a través de las letras. Siempre debemos hacer un ejemplo sencillo para que puedan ver que ellos también son capaces de hacerlo si se lo proponen.

Es importante tenerlo todo controlado y ser capaz de hacer creaciones rápidas porque si no, nos olvidaremos de hacerlo. Además, no podemos olvidarnos de que tenemos que contar con el momento evolutivo en el que se encuentra cada niño y es importante adecuar los textos a esto para que puedan llegar a una comprensión profunda. Para esto, elegiremos estrategias también, acorde con sus edades.

A continuación, os mostraré un ejemplo de cada tipo que podría usar para mostrar a mis alumnos cómo vamos a trabajar las tres formas de hacer literatura.


CREACIÓN EN VERSO

La edad de los receptores para los que he escrito este poema es 3-4 años ya que es bastante sencillo. Los niños a estas edades no tienen una gran capacidad de abstracción y por ello he elegido unas comparaciones muy visibles y concretas.

He utilizado la estrategia “¿Cómo es?” ya que me parece simple para que puedan comprenderla en el primer año del segundo ciclo de infantil. Hay repeticiones que pueden hacerlo menos complicado de seguir y solamente se tienen que fijar en la segunda parte de la comparación. Además, a ellos les encanta esta figura literaria y les hace mucha gracia. Podría haber hecho un poema más absurdo, pero he decidido hacer comparaciones bonitas y atractivas para que les guste. Creo que así podría fomentar las ganas de descubrir lo mucho que les aprecio y esto les motivaría seguramente a la hora de hacer sus propias creaciones.

La verdad es que no ha sido nada fácil pensar en cuál sería el ejemplo que pondría en este blog ya que he hecho varias creaciones que no me convencían. Al final me he decantado por la siguiente:

Los niños de mi clase son como los dientes de mi sonrisa.

Los niños de mi clase son como Pocoyó y sus amigos.

Los niños de mi clase son como las estrellas del cielo.

Los niños de mi clase son como las patatas fritas.

Los niños de mi clase son como la Patrulla Canina.

Los niños de mi clase son como los animales más bonitos.

Los niños de mi clase son como los helados de chocolate.

Los niños de mi clase son como las gotas de lluvia.

Los niños de mi clase son como los colores del arcoíris.

Adoro a los niños de mi clase y los tengo en mi corazón.


CREACIÓN EN PROSA

Este cuento corto lo he escrito antes de pensar en la edad para la que iba a estar destinado. Al ver el resultado final, me ha costado un poco definir la etapa del desarrollo adecuada. Pero tras ver que en 3-4 años iba a ser demasiado largo y complicado de tomarlo como modelo, lo he descartado. Por otro lado, pensaba que con 4-5 años no tendrían este problema y me parecía buena etapa para contarlo.

Sin embargo, viendo los cuadros de Moodle acerca de la edad y el desarrollo, me he dado cuenta de que 5-6 años sería la mejor edad para contarlo ya que no necesitan irremediablemente ser los protagonistas de los cuentos. Además, si pueden estar cerca de perder la creatividad es necesario que les invitemos a seguir con cuentos que le presenten la fantasía de manera verosímil, enriqueciendo su mundo interior.

He decidido utilizar la estrategia de “Historias en primera persona” porque me parece muy divertida y fácil de hacer rápidamente. Además, es algo que a los niños les puede hacer mucha gracia ya que es completamente absurdo. Junto a esto, de niños siempre nos encanta jugar a que los objetos hablan y yo así lo hacía de pequeña. Seguro que todos hemos imaginado o soñado que nuestro “osito de peluche” nos dice algo.

Esta es la historia, titulada “El lugar oscuro”, que he creado como ejemplo para los niños de 5-6 años:

Érase una vez un lugar lleno de oscuridad en el que vivíamos todos juntos, muy juntos. A veces salíamos a pasear vistiendo a las personas, como todas las demás prendas que existen en el mundo. Otras, descansábamos en las baldas del armario y esto era mucho más apetecible para nosotras. Generalmente, nos gustaba nuestra labor ya que la niña que nos había tocado vestir cada día, solía cuidarnos muy bien.

Lo malo llegaba cuando nos ensuciaba más de la cuenta y teníamos que ir a la horrible lavadora a dar vueltas. Nos mareaba demasiado y no solamente eso, después hacíamos otra parada en la secadora. Y para terminar, nos encontrábamos con nuestra peor enemiga: la plancha. Quemaba demasiado para ser cierto y pensamos muchas veces en huir de sus manos. Pero no podíamos hacerlo tranquilamente ya que seguramente se asustarían tanto, que nos tirarían a la basura.

Un día, se nos ocurrió una gran idea. Siempre que no nos mirase la madre de la niña, podíamos jugar al escondite. La verdad es que conseguimos esquivar algunos momentos de ser planchadas pero siempre acabábamos en lo mismo. Por ello, decidimos irnos a otro lugar. La calle era un sitio para vivir más agradable y fuimos acogidas por un niño.

Este niño, fue nuestro salvador y nosotras fuimos las suyas. No tenía apenas nada y le arropamos con nuestras telas. Así fue como vivimos felices y la plancha no volvió jamás a molestarnos.


CREACIÓN DRAMÁTICA

Este apartado me ha encantado y creo que es fundamental trabajarlo en la escuela porque aporta un montón de oportunidades a la hora de desarrollar las capacidades humanas. El teatro nos ayuda a desenvolvernos en el entorno, a expresarnos a través del lenguaje oral y los gestos.

Existen dos formas básicas de escribir un drama y son: a partir de un cuento o sin cuento de base con la creatividad tus alumnos. La mejor es la segunda y me encanta porque los niños eligen sus propios personajes y siempre van a estar orgullosos de lo que están representando.

Sin embargo, he decidido llevar a cabo la primera estrategia porque es más sencilla y nunca me saldría tan apropiada para cada niño. Creo que esta es algo muy personal y que el mejor ejemplo que puedo dar de texto dramático es haciendo uno a partir de otro cuento inventado por mí.

He pensado en hacer una creación dramática para niños de 4-5 años ya que así podría tener un ejemplo para cada curso del segundo ciclo de infantil. En este momento os muestro el pequeño teatro, con el título “Otra discusión”, que les regalaría a mis alumnos en estas edades donde empiezan a querer ser como sus amigos o a querer gustarles:

NARRADOR: Un día soleado de colegio donde los niños jugaban alegremente en el recreo, Rosa y Margarita tuvieron una discusión.

ROSA: ¿Por qué me quieres copiar en todo lo que hago?

MARGARITA: Eso no es verdad, solamente he pedido unas trenzas a mi profesora porque me encantan y estás muy guapa con ellas.

ROSA: Pero yo las llevaba antes y ahora tú también. Quería ser la única que las llevase.

NARRADOR: Discutieron durante unos minutos y tuvo que intervenir otra amiga llamada Sol.

SOL: Estaba escuchando vuestra pelea y creo que no deberíais enfadaros por esto. Las dos sois muy amigas y estáis igual de guapas.

NARRADOR: Rosa y Margarita pusieron cara de tristeza durante un segundo. Pero después se miraron y sonrieron. Pensaron que Sol tenía razón e hicieron las paces.

ROSA: Lo siento, no quería estropear nuestra amistad. Un día puedes copiarme y otro día yo a ti. ¿Te parece bien, Margarita?

MARGARITA: Claro que sí, es muy buena solución. Te quiero mucho.

ROSA: Y yo.

NARRADOR: Y las dos niñas siguieron jugando muy contentas con todas las demás.


CREACIÓN DE LIBROS

A la hora de hacer un libro físico, debemos buscar materiales fáciles de encontrar y sencillos de utilizar. Como decía antes, si nos complicamos mucho la vida seguramente acabemos sin hacer ninguno.
En clase, conocimos ejemplos de libros creados por la maestra con ayuda de los niños y los resultados eran muy buenos. Hay que tener en cuenta que a los niños les encanta ilustrar un libro y sentirse autores de él, por ello podemos contar con sus dibujos muchas veces. Una profesora de infantil debe tener bastante creatividad en su vida laboral y ser capaz de hacer estas creaciones de libros.

No podemos olvidarnos nunca de la seguridad de los niños y plastificarlos es una buena medida ante muchos riesgos. Los materiales deben ser económicos o reciclados con el fin de poder hacer más de uno por curso y no gastarnos mucho dinero innecesariamente.

Aquí, os presento al libro del poema que he hecho en mi casa con todo el cariño del mundo:

























Para elaborarlo, he cogido varias cartulinas de colores para que fuese algo llamativo y las he recortado en forma de corazón porque la última frase tiene que ver con esto. He escrito el texto con rotulador negro. Creo que no harían falta imágenes ya que son frases muy descriptivas y nos valen los colores y la forma de corazón para atraer a los niños. Después, al ver que las cartulinas podían causar algún peligro e incluso estropearse al día siguiente de tocarlo cualquier niño, lo he plastificado. Al acabar me encontré con un problema, y es que el corazón tenía las puntas afiladas y eran peligrosas. Para solucionarlo, simplemente recorté el borde en forma redondeada. Para unir las páginas, he utilizado una máquina de hacer agujeros y un lazo ya que es lo que tenía por casa. La portada lleva un título y el nombre de la autora como todos los libros que existen.


CONCLUSIÓN

Debido al título de mi blog, me gustaría comentar la importancia de fomentar las creaciones literarias en la escuela. En casa cuentan con mucho tiempo para usar la tecnología que les apetezca y es un bajísimo porcentaje de padres o tutores legales los que se preocupan por desarrollar estas capacidades de creación literaria. Por ello, creo que los maestros tenemos una grande y preciosa tarea con ellos. 

En mi opinión, no debemos dejarnos llevar por la tecnología solamente y es importante que cuidemos la literatura. Tenemos la oportunidad de sacar lo mejor de la creatividad de los más pequeños.


BIBLIOGRAFÍA


Labajo González, I (2017). Apuntes Módulo Docente Literatura Infantil

martes, 25 de abril de 2017

LA HORA DEL CUENTO. FORMAS DE TRANSMISIÓN LITERARIA.

Introducción

Para la realización de esta actividad he llevado a cabo la estrategia de la lectura. No es que la haya elegido porque fuera la que más me gusta sino que en mi grupo quedamos en sortearlo y fue la que me tocó. Sinceramente, me parece la más fácil de las tres pero no por ello debemos rechazarla y no utilizarla.

Leer es algo que está permanentemente en nuestra vida diaria y los niños de infantil comienzan a acercarse a la lectura desde edades tempranas. Incluso en España lo aprenden en el segundo ciclo de infantil, antes de llegar a primaria. Con ello no quiero decir que esté de acuerdo pero lo que sí pienso es que debemos introducir la lectura a partir de la literatura.

Todas estas tres formas de transmitir un cuento a los niños (narración con libro, lectura y cuentacuentos) me parecen muy importantes en la literatura infantil. Estoy de acuerdo totalmente con nuestra profesora de literatura que dice que debemos combinarlas con el fin de enriquecer el aprendizaje. Si les damos un amplio abanico de posibilidades de adentrarse en el mundo mágico de la literatura, despertaremos su interés en mayor medida. A lo mejor hay algunos niños que prefieren una estrategia y otros, una distinta. Desde mi punto de vista se debería opinar sobre ello y compartir los gustos de cada uno con los demás.

A la hora de leer un cuento es importante que los niños sepan que vamos a leer y no contar. Es necesario avisar de esto para que puedan ver en nosotros un modelo lector adecuado al cual podrán parecerse en un futuro más o menos cercano. Sabiendo esto, en mi preparación lo he tenido en cuenta y pretendo avisarlo antes de empezar.

Cuando se trata de niños que no saben leer, suelen estar deseando que les leamos un cuento para saber qué es lo que cuentan las ilustraciones que tanto suelen atraerles. Es importante tener esto en cuenta y saber lo importantes que somos en esta tarea. En cambio, cuando tienen 5 años y saben leer, muchas veces les interesa hacerlo ellos y otras prefieren que un adulto se lo lea mejor. Respecto a esto creo que es muy importante tener claro que debemos seguir leyéndoles cuentos para que tengan un buen ejemplo a seguir de un adulto que conocer perfectamente la buena manera en la que debemos leer e interesar a los demás. Sin embargo, tras leerlo una o varias veces, podríamos dejárselo a su alcance con el fin de que puedan leerlo ellos mismos.

Para leer un libro, existen técnicas que hemos estudiado y debemos trabajar durante la preparación de la lectura. En mi caso, he escogido el libro de “ELMER” porque lo conozco bastante bien ya que lo trabajé en la actividad del bloque 1. Es una historia que dirigiría a niños de 5/6 años, como expliqué en el primer post.




Ensayo

Después de toda esta información con la que tuve que contar para poder preparar el taller de cuentos de hoy, os voy a contar cómo ensayé durante los días anteriores.

La verdad es que he contado con la ventaja de tener dos hermanos pequeños a los cuales suelo contar cuentos muy a menudo. Ya les había leído el cuento del elefante multicolor y les encantaba pero no había puesto un interés tan grande en aplicar las técnicas de la lectura oral ya que no las conocía profundamente. Me di cuenta de que no debía cambiar palabras y solía hacerlo para que Mario (4 años) lo entendiera mejor. Está claro ahora que el fallo era la edad a la que iba dirigido y me centré más en hacerlo para Miguel (6 años).

Trabajé el cuento con ellos tres veces ya que no podía presionarles demasiado a escucharlo porque la literatura pierde su encanto. Me hizo ilusión que me lo volvieran a pedir ya que hubo un cambio en su interés por este cuento. Creo que había mejorado en la entonación y se notaba que les llamaba más la atención.

No solamente se lo leí a mis hermanos pequeños, sino que también decidí contárselo a mi hermana Paula (15 años). Ella antes no me había escuchado y me dijo que le había gustado mucho. Me ayudó a ver las cosas que se me daban bien y me dijo algún consejo que me sirvió, como que mirase más al oyente que al cuento. Con esto, me leí el cuento varias veces a mí misma frente al espejo.

En cada uno de estos casos hacía una cosa diferente, enseñaba el libro mientras lo leía o iba enseñando cada página después de leerlo. Mis hermanos no me dejaron hacer lo segundo y pensé que era mejor hacerlo así. Sin embargo, dudé porque a lo mejor es más interesante ir enseñándolo para que se vayan imaginando las cosas y después comprobarlo. La verdad es que no tenía claro cómo hacerlo y pensé en probar ambas para que mis compañeras opinaran.

Decidí que el final sería el más común pero algo modificado: “colorín colorado, el cuento del elefante de colores se ha terminado.” Pero el principio del cuento, ya dice: “Había una vez una manada de elefantes…” y no he querido añadir nada con el fin de leerlo tal y como está escrito en el libro.

En cuanto a las interacciones en el cuento, pensé que era mejor no interrumpir la lectura pero que sí era necesario señalar lo importante en lo que me gustaría que se fijaran los receptores. Y para finalizar, pensé hacer las siguientes preguntas: ¿Os ha gustado el cuento?, ¿Por qué?, ¿Cómo os habéis sentido?, ¿Creéis que Elmer hizo bien en pintarse como los demás?, ¿Alguna vez os habéis sentido como él?... En uno de los ensayos, pregunté a mis hermanos y me contestaron algunas ideas curiosas como: “yo soy de un equipo y mis amigos de otros pero no pasa nada”. Me encanta ver las reflexiones que hacen los niños y pienso que siempre deberíamos tener tiempo de lanzar preguntas para que contesten voluntariamente.

Y así fue como estos días, preparé este momento de compartirlo con el resto de compañeros de los grupos en los que me he ido incorporando.




Práctica

He llegado a clase y me he sentado con mi grupo: Alicia Ocón y Claudia de la Hoz. Me he sentido muy cómoda leyendo el cuento ya que tengo confianza con ellas y aunque no es lo mismo que hacérselo a niños, me han escuchado correctamente. Claudia me ha dicho que la duración del cuento era larga pero que lo había hecho muy ameno y que mis preguntas habían sido muy buenas para reflexionar. Lo único que podría mejorar si enseñaba el cuento porque a los niños les ayudaría ver las ilustraciones tan buenas que tiene. Ali me comentó que la mirada había sido muy buena y que les hacía partícipes del cuento al leerlo. Además, que conseguía divertir con mi tono de voz y que no era nada monótono, que hacía buenos cambios. La conclusión que saqué es que debía leer el cuento enseñando continuamente el libro en la próxima vez que lo hiciera.

Después, me tocó sentarme con Marta Ortega y María Montojo. Me sentí muy cómoda también y me dijeron cosas muy positivas. Les conté que había hecho el cambio de enseñarlo todo el rato y me reafirmaron que eran mejor así. Marta me dijo que debería haberlo leído más despacio porque le encantaba el cuento y quería escucharlo más tranquilamente. Además, hay un momento del cuento en el que se dice: “¡Buuh!” y no lo hice muy fuerte por no molestar al resto de grupos, pero ella me dijo que a la hora de hacerlo con los niños estaría bien incluso pisar fuerte el suelo. A María le gustó mucho la entonación que había hecho y me dijeron ambas que las preguntas te hacían pensar.

Así he terminado la sesión en relación con mi cuento ya que no me ha dado tiempo a leerlo más veces.


Autoevaluación

Si tuviera que decir algo que debo mejorar, yo creo que es la velocidad y hacer un cambio de voz más notable en ciertas partes. La verdad es que esto me sale más fácil en mi casa con niños que con mis compañeras pero espero ir mejorándolo. En definitiva, se trata de ir quitándome la vergüenza y confiar en mí misma.

En cuanto a aspectos positivos, estoy bastante orgullosa de haber trabajado correctamente la mirada y conseguir captar la atención de los demás. Tengo claro que voy a seguir leyendo o contando cuentos a mis hermanos o a los niños con los que esté trabajando o de prácticas, con el fin de ir mejorando para un futuro poder ser una buena maestra.

Después de haber leído este cuento, me he dado cuenta de que a lo mejor habría sido más apropiado contarlo como narración ya que es demasiado largo como dijeron mis compañeras en el feedback. Quizás se dan muchas vueltas a las cosas que se van diciendo y a los niños les gustaría más escucharlo con otras palabras.


Conclusión

Para finalizar este trabajo me gustaría comentar la importancia de la transmisión literaria en las escuelas. Cada vez se le dedica más tiempo a la tecnología y menos a la literatura. No estoy en nada de acuerdo con ello y es algo que tengo claro que debemos cambiar los maestros.

También considero que es necesario conocer las tres estrategias así como saber elegir la correcta acorde con la edad y el libro que elijamos para los niños de nuestra clase.

Desde un primer momento, debemos ayudarles a experimentar a fondo la literatura ya que nos ayuda en muchos aspectos de nuestras vidas.


Bibliografía

Labajo, I. (2017) Teoría de Literatura Infantil. Bloque 3: La hora del cuento.

McKee, D. (2016). ELMER. (Beascoa, Ed.) (5th ed.). Barcelona.


jueves, 13 de abril de 2017

SELECCIÓN Y ADAPTACIÓN DE TEXTOS FOLCLÓRICOS

La literatura folclórica es muy importante porque se ha transmitido de generación en generación a lo largo de toda la historia. Es cultura claramente y con los textos podemos navegar en el pasado. La forma de transmisión es oral, lo cual se está perdiendo en nuestra sociedad y poca gente sabe la riqueza que tiene.

Deberíamos partir de la base de que contar un cuento no es lo mismo que leerlo ya que no nos atrae de la misma forma. Una persona que cuenta una historia con sus propias palabras, puede expresar muchas más emociones en los oyentes y llamar más su atención a través de la lengua. Los cambios del tono de voz y la mirada son realmente necesarios a la hora de realizar dicha actividad.

Sin embargo, pocos son los lugares donde se tiene esto en cuenta. En los colegios ya no se cuenta nada más que cuentos de autor. Y esto es una verdadera pena desde mi punto de vista puesto que no es lo mismo como decía antes. A todos nos gusta que nos cuenten textos folclóricos y yo recuerdo que mis padres y mi abuela lo hacían conmigo. Me gustaría seguir con esta tradición oral que reconozco que no estoy haciéndolo con mis hermanos pequeños. Suelo contarles otros cuentos pero no se me había ocurrido hasta que hablamos de ello en literatura. Me propongo este reto y espero conseguirlo poco a poco.

En el aula, el maestro puede acercarse enormemente a los niños a través de este tipo de literatura. Por ello, podemos alternar esto con la paraliteratura o los cuentos de autor. Creo que cuantos más tipos contemos a los niños, más profundo será su aprendizaje.
He hecho una búsqueda bastante larga para la selección de cuentos y me ha resultado difícil porque no estaba segura de su validez. Finalmente, he decidido utilizar una misma página para los tres, la cual os indico en la bibliografía.
Mis cuentos elegidos han sido: “Los duendecillos” de los hermanos Grimm, “La sirenita” de Hans Christian Andersen y “El lobo y las siete cabritillas” de los hermanos Grimm.

 


La razón de escoger el primero es que me ha entrado curiosidad al ver el primer título porque me sonaba haberlo escuchado en mi casa y al leerlo me ha recordado a mi niñez. Creo que es un cuento muy divertido para contar en clase ya que pienso que a los niños les puede hacer mucha gracia ese momento de fantasía donde aparecen unos duendecillos que hacen tu trabajo.

El segundo, lo he elegido sin pensármelo demasiado porque la película de Disney ha sido mi favorita desde siempre y me encantó la historia contada en clase aunque no tenga mucho que ver. Es importante que a nosotros nos guste el cuento para poder transmitirlo con ganas y por ello me encantaría que mis futuros alumnos pudieran escucharlo.

Por último, el tercer título me ha llamado la atención porque me lo contaban de pequeña siendo siete cabritillos y no cabritillas. Lo he leído y era el mismo cambiando el sexo. Me gusta la historia porque es interesante que los personajes sean animales y seguramente a los niños les guste esto.


Os dejo en la bibliografía los enlaces para que podáis leerlos si estáis interesados.


"Los duendecillos”

Esta historia yo la contaría en primero de infantil ya que se encuentran en un momento donde no tienen clara la diferencia entre realidad y ficción. No lo digo por engañarles y decirles que existen duendecillos que les hacen las cosas pero creo que es algo con lo que se puede jugar e ilusionar. Con ello me refiero al hecho de decirles que por ejemplo, recojan sus juguetes cuando la maestra no está mirando. Y al darse la vuelta, se sorprenda y diga que les han ayudado unos duendecillos. Esto les encanta a estas edades y el cuento que he seleccionado me ha recordado a estos pequeños juegos que hago con mi hermano Mario, del que os hablé en el anterior post.

Los pequeños receptores del mensaje seguramente no se identifiquen con el hombre y la mujer que aparecen en la historia ya que son mucho mayores que ellos. Y con los duendecillos puede que tampoco porque saben que no pueden hacer magia. Sin embargo, podrán jugar a ello y hacer lo que he comentado hace un momento.

Se trata de un texto con una duración que veo apropiada para niños de 3-4 años de edad ya que es corto pero a la vez muy llamativo. No cambiaría nada porque tiene una trama sencilla y el vocabulario también. De todas formas, cada uno lo cuenta con sus palabras y trataría de apropiarlo a niños de tres años.

Había pensado en un primer momento en no decir que los duendes estaban desnudos y decir que iban descalzos o algo parecido para no causar mucho descontrol o interrumpir el hilo. Pero creo que bien llevado el cuento, puede ser un motivo de risa entre niños tan pequeños y no me cabe duda de que este es un ingrediente fundamental para impresionarles.

Al terminar el cuento les dejaría hablar a ellos a partir de dos preguntas iniciales como las siguientes: ¿Os ha gustado el cuento? ¿Por qué?

Otras preguntas podrían ser de esta forma:
  •        ¿Fueron buenos el zapatero y su mujer con los duendes?
  •        ¿Los duendes fueron buenos con ellos?

Para finalizar el análisis, me gustaría remarcar que es un cuento muy divertido y que podría contarse con un tono gracioso para que los niños lo disfrutaran al máximo.



“La sirenita”

La etapa educativa en la que contaría esta adaptación es tercero de educación infantil ya que se trata de un cuento muy largo y no tiene un final feliz. Los niños con cinco años son capaces de distinguir la fantasía de la realidad y creo que es necesario que lo puedan hacer al tratarse de una historia que no es perfecta. A lo mejor si no fueran capaces de llevar a cabo esta diferencia, les podría asustar el cuento o no podrían entenderlo muy bien a la hora de ver los valores que nos enseña.

Los niños no se van a sentir identificados con ningún personaje ya que ninguno se parece a ellos, pero sí van a poder elegir cómo quieren ser de mayores o imaginar cosas fantásticas. También podrán hacer juego simbólico con la elección del papel del personaje que más les gustaría ser. Seguramente las niñas quieran ser como la Srenita y los niños como el príncipe.

Es un texto muy extenso y seguramente lo acortaría a la hora de contarlo sin modificar el argumento. Al contarlo en 5 años, podrán mantenerse atentos más tiempo que en cursos anteriores pero aun así lo veo demasiado largo. Lo mejor sería quitar muchas de las descripciones ya que me parecen excesivas y se da demasiada vuelta a muchas cosas, porque esto podría aburrir a nuestros alumnos. Al contarlo, cada persona usa un vocabulario diferente y se trataría de apropiarlo a la edad que corresponda.

Pienso que no sería necesario cambiar nada de la historia ya que considero que los niños deben escuchar historias diferentes donde no todo sea perfecto o sí lo sea. Pero en este caso, el cuento acaba mal y no creo que pase absolutamente nada porque no se van a identificar con la protagonista directamente.

Al terminarlo, les haría una pregunta inicial y abierta con el fin de ver las conclusiones que pueden sacar sin que yo pueda influir en su respuesta: ¿qué os ha parecido el cuento?

Otras preguntas que podría hacer teniendo en cuenta sus contestaciones son:
  •           ¿Hizo bien la Sirenita en pedir unas piernas?
  •           ¿Nosotros nos conformamos con lo que tenemos?
  •           ¿Vosotros perderíais la voz o pensáis que es importante?
  •           ¿Se merece la Sirenita el final?
  •           ¿En qué se parece a la película de Disney? ¿En qué se diferencia?

Como conclusión, creo que sería interesante transmitir de manera oral esta historia a niños de 5 años para que puedan ver otro tipo de finales a los comunes y felices.



“El lobo y las siete cabritillas”

Al pensar en la edad de este cuento, se me ha ocurrido mirar en el libro de “El juego simbólico” que nos leímos el cuatrimestre pasado la mayoría de nosotros. He recordado que se hablaba del juego del lobo donde se juega el miedo. Este libro representa esto y así lo dicen los autores del libro. Se habla de que hay diferencias en el juego según la edad del niño con el que el adulto esté jugando. Al principio, los niños se asustan y no quieren jugar. Pero más adelante les gusta que les persigan e incluso llegan a cambiar los papeles. En el caso de un niño de 3 años ya entiende este juego y por ello creo que sería la edad ideal para contar este cuento.

A lo mejor podrían identificarse con alguna de las cabritillas pero no de manera directa. Con ello,  me refiero a que pueden ver ciertos sentimientos suyos reflejados en los personajes como el miedo a quedarse solos en casa.

Se trata de una historia corta y creo que es clara para niños de esta edad. No obstante, sería necesario utilizar un vocabulario más sencillo ya que no está escrito para ellos y hay palabras demasiado complicadas. No cambiaría nada del argumento porque pueden entenderlo perfectamente. Además, tiene un buen final que a los alumnos de primero de infantil podría parecerle muy ocurrente desde mi punto de vista. No obstante, al contarlo no daría tantos detalles sobre la muerte del lobo ya que me parecen innecesarios.

Como dije en el cuento de “Los duendecillos”, la primera pregunta que haría a niños de esta edad sería la misma: ¿Os ha gustado el cuento? ¿Por qué? De este modo les estaríamos dejando que saquen sus conclusiones sin influir en su respuesta ya que es una pregunta muy abierta.

Para hablar y profundizar un poco más en el cuento les haría preguntas de este tipo:
  •           ¿Os ha dado miedo la historia?
  •           ¿Jugáis al lobo con vuestros padres?
  •           ¿Las cabritillas hacen bien en abrir la puerta?
  •           ¿Solucionan bien el problema?

Termino este análisis diciendo que me encantaría contar este cuento ya que me parece preciosa la relación con el juego simbólico tan utilizado en educación infantil y tan necesario para los niños.


CONCLUSIÓN:

Me ha encantado realizar esta selección aunque en un primer momento me pareciera complicado. Creo que es algo necesario de recuperar en la escuela y que deberían hacer todos los maestros del mundo. El niño necesita escuchar cuentos ya que es realmente placentero y contribuye de manera muy efectiva al desarrollo de su aprendizaje.


BIBLIOGRAFÍA:










miércoles, 22 de marzo de 2017

ÁNALISIS LIBRO: “ELMER”


He escogido este libro porque lo tengo en casa desde el mes de septiembre y se lo suelo contar a mis hermanos pequeños: Mario (4 años) y Miguel (6 años). Les gusta mucho que lo lea y la verdad es que a mí también contárselo. Los momentos en los que más les apetece es mientras se bañan o a la hora de irse a la cama. Me parece un libro que tiene un fondo precioso y creo que debería ser escuchado por todos los niños del mundo.

El cuento trata de un elefante llamado Elmer que es el protagonista de la historia y no tiene el mismo color que los demás. Está cansado de ser distinto y ser el que siempre hace reír a todos. Un día decide escaparse de la manada para buscar un buen remedio y conseguir ser de color elefante. Para ello, se reboza en unos frutos que encuentra por su camino y se pone muy contento de que sus compañeros ni los demás animales de la selva le reconozcan. Nuestro protagonista decide asustarles y todos se ríen muchísimo, diciéndole que es la mejor broma que había hecho nunca. Elmer se da cuenta de que no es tan malo ser diferente y todos deciden hacer un día al año la fiesta de los elefantes donde cada uno se pinta como quiere.

Para acercarnos más aún a un libro, siempre es necesario conocer algo sobre el autor y he encontrado algunos datos que nos pueden ayudar en ello. David McKee es un autor británico nacido en el año 1935 y es mundialmente conocido por este libro de Elmer, lo que quiere decir que se trata de un texto literario bastante famoso y difundido en infantil. Trabajó en algunos periódicos y revistas antes de centrarse en esta obra y se caracteriza por un estilo sencillo en el que se dice que se pueden ver referencias a muchos elementos de la cultura popular. Este autor también es el ilustrador de su obra y se inspiró en un pintor surrealista suizo, Paul Klee. Ha ganado reconocimientos, sobre todo internacionales, como el Premio Hans Christian Andersen (2006).



Contando con esta pequeña introducción, cabe decir que este libro lo podríamos tratar en tercero de infantil para niños de 5-6 años. Antes de hablar sobre psicología evolutiva, en mi caso he tenido la suerte de comprobarlo con la práctica. Es cierto que mi hermano Mario no presta tanta atención al cuento y muchas veces quiere pasar de página porque se le hace un poco largo. Miguel en cambio, atiende al cuento perfectamente y le gusta sacar sus propias conclusiones relacionadas con sus vivencias en clase. Respecto a esto último, Mario se ve que no entiende el fondo del cuento y no puede participar en estas conversaciones. Él se fija más en el elefante que más le gusta y con el que quiere identificarse, es decir, en los dibujos del cuento.

Sin embargo, no basta con esto para confirmar la edad adecuada. Es necesario evaluar de alguna manera el momento de desarrollo en el que se encuentran los niños de esa etapa educativa infantil. A partir de la información buscada, he podido comprobar que a estas edades se comienzan a instaurar las primeras nociones de responsabilidad y se comienza a comportar más respetuoso con los demás. Además, ya es capaz de expresar y regular las emociones delante de los demás, algo que antes no podía. De esta manera, se sabe que comienzan a empatizar y por ello pueden entender muy bien el cuento de Elmer. Si lo contásemos en edades anteriores seguramente no tendría mucho sentido porque son totalmente egocéntricos. 



Ficha bibliográfica:

Título: ELMER
Autor: David McKee
Ilustrador: David McKee
Editorial: Beascoa
Fecha 1ª edición: 24 de marzo de 2006 
Edad en la que me baso para realizar este análisis: 5-6 años




Formato:

Creo que tiene una buena manejabilidad para los niños de esta edad ya que la psicomotricidad fina está muy desarrollada. Es un libro de ligero peso y eso les hace estar cómodos cogiéndolo. Pueden pasar sus hojas perfectamente y cogerlo con una mano. Tiene hojas gruesas y esto permite que se pueda estropear menos a la hora de usarlo todos. La portada es claramente muy atractiva ya que está llena de color y me imagino que es curioso ver a un elefante de muchos colores a esa edad donde tienen clarísimo el color real. Las ilustraciones me encantan y tienen unos colores muy vivos y alegres que llaman la atención a cualquier niño. 

Además, son bastante sencillas y no está demasiado cargado. En cuanto a la letra, es separada y los niños aprenden a leer de otra forma. Por lo tanto les puede costar leerlo en algún caso, pero se trata de que la profesora pueda contárselo así que no habría mucho problema al tenerlo en este aula mencionado anteriormente.



Temas:

En un principio podría parecernos que el tema principal del cuento es la diversidad pero yo creo que se puede ir más allá. Elmer es el único diferente y por ello pienso que no podríamos hablar de diversidad simplemente. A mi parecer el tema es la necesidad de sentirse igual que los demás. Además, considero un error decir que existe discriminación alguna en este cuento ya que es nuestro protagonista el que elige todo lo que va pasando a lo largo de la historia. No es rechazado por nadie y es él el que se siente diferente.

Podemos ver algunos temas secundarios relacionados con el anterior como la aceptación de uno mismo ya que el texto nos invita a hacerlo a través de los elefantes. También he encontrado otro tema que es lo especial de ser diferente ya que los elefantes se ríen mucho con Elmer y cuando les falta, están todos aburridos sin saber qué hacer. En el cuadro de Moodle comentan que un cuento adecuado en estas edades es aquel en el que se habla de la importancia del individuo y en esta historia lo hacen sin duda alguna. Tiene un claro final feliz y esto les gusta en estas edades porque quieren ver que todo acaba bien, sienten esta necesidad.

Por otro lado, se destaca que tienen un concepto de moralidad absoluto y pueden reflexionar acerca de todo esto. Así podrían relacionar lo escuchado o leído con sus vivencias personales e identificar las buenas o malas conductas que están llevando a cabo en su entorno.


Estructura:

Se trata de una narración donde la estructura es lineal. Presenta una introducción clara donde se describe perfectamente la situación en la que vive Elmer. Después, se plantea el problema de que se siente diferente y busca una manera de solucionarlo que sería el nudo. Para terminar, hay un desenlace ya que Elmer vuelve a la manada y todos se ponen contentos y le reconocen que les hace reír mucho. Pero no solamente esto, consigue que se establezca un día en el que todos se pintan de colores como él y él como ellos. Es una buena estructura para estas edades ya que no tiene ninguna pérdida. Se trata de un contenido claro y pueden entenderlo sin confusiones. Además, al haber algunos diálogos se les puede hacer más ameno.


Protagonista:

El protagonista es un elefante como he ido comentando en numerosas ocasiones. El narrador es el que cuenta lo que hace generalmente en todo el cuento y Elmer dice pocas frases. Los niños pueden identificarse con él ya que tiene un comportamiento de niño. Huye de los problemas en búsqueda de ideas ingeniosas. 
Su solución a los niños les puede parecer muy buena porque pintarse es algo que se les puede ocurrir perfectamente y esto hace que se acerquen más al cuento. No obstante, si no se sienten como Elmer podrían identificarle con otro compañero al que no vean igual que ellos y sentirse un elefante de color gris.  


Demás personajes:

Aparecen varios elefantes de la manada del protagonista que no son nombrados pero están presentes y son necesarios para que la historia tenga sentido completo. Además, hay otros animales que nos dan una visión más objetiva de la gran diferencia que siente Elmer. Esto puede ayudar a los niños a entender que hay que ver las cosas desde otros puntos de vista. Como he comentado en el apartado anterior, pueden sentirse identificados como un grupo de compañeros que son capaces de aceptar las diferencias de otro.




Valores y contravalores:

Considero que en este libro hay muchos valores pero no he podido encontrar a penas contravalores. Uno de ellos es aprender a quererse y aceptarse a uno mismo. Podría decirse que hay valores de aceptación de las diferencias por parte de los demás personajes. También puede sacar el valor de la amistad y de sentirse querido porque Elmer está falto de esto. Podríamos hablar por último de la resolución de conflictos porque nuestro protagonista no se queda llorando si no que intenta arreglar el problema que le está amargando. En cuánto a contravalores, solamente podría decir que se interpreta que Elmer tiene envidia de los demás y no se acepta a sí mismo. Esto no es algo positivo en absoluto pero al final del cuento se supera.


Lenguaje:

Es un lenguaje sencillo y adecuado para el grupo de oyentes seleccionado puesto que pueden entender todas las palabras o la mayoría de ellas. Es un texto que tiene algo de ritmo gracias a las repeticiones que nos vamos encontrando. Observamos que tiene función poética porque da muchas descripciones de algo que podría decirse de una manera más simple, esto puede transmitir un cierto humor a los niños y puede atraerles mejor siempre que se use una buena entonación al leer.

Existen figuras literarias como:

-    - Repeticiones: “Elmer era distinto. Elmer era multicolor. Elmer era…”
-    - Enumeraciones: “y naranja y rojo y rosa y lila…”
-    - Exclamaciones: “¡Buh!”
-    - Interrogaciones: “¿Pero qué? Miro a su alrededor…”
-    - Sinestesias: “color elefante”
-    - Adjetivación: “elefantes altos, gordos…”
-    - Frase hecha: “¡Por todas las trompas!”


Conclusión:

“Elmer” es un libro muy bonito como he comentado desde el principio y lo utilizaría en el aula ya que no se trata de un libro paraliterario donde se pretende enseñar algo concreto. Me encanta ver cuentos como estos en los que hay historias que enganchan a los niños y les hacen reflexionar de manera personal. 

Creo que es muy importante que saquen sus propias enseñanzas sin que nadie les explique el sentido. Podría salir una buena conversación por parte de los alumnos donde compartan sus sentimientos y esto les haga seguir construyéndose como personas. Además, si hubiera algún niño que estuviera en esta situación podría ayudarles mucho a madurar en este aspecto y hablarlo sería importante para crear un buen ambiente en la clase.

Con este post me gustaría animar a los maestros de infantil a leer más cuentos en clase y aficionar a la lectura a los niños desde pequeños. Es fundamental que hagamos de esto algo divertido y atractivo, dejándoles ser libres y responsables de su propio aprendizaje.


Bibliografía: